Boletín N° 22 - Enero 2012 Recrealibros fcbRecrealibros BloggerRecrealibros Blogger  



Fuente: Sandino Editores

La Lectura en Voz Alta

La lectura en voz alta (LVA) es una de las maneras más exquisitas de acercarse a los libros. Y diversos estudios confirman que una de las más efectivas también, para progresar en el lenguaje y desarrollar habilidades lectoras. El acto de leer en voz alta es una práctica antigua. Cuando los libros eran escasos, cuando eran un lujo y se tenía solo un ejemplar entre varias personas, se compartía esa lectura. Cuando las familias eran numerosas, generalmente la madre o la abuela era quien leía a la luz de una vela, de una lámpara a parafina o a plena luz del día.

La lectura como un acto individual comienza a ser más común con la masificación de la imprenta y, por supuesto, con todo un nuevo modelo de trabajo y de vida, donde el tiempo que se está en la casa es menor y los espacios de lectura son más frecuentes a solas.

Pero la lectura en voz alta no ha perdido vigencia, y para nuestro gusto, no ha perdido su sitial.  A pesar que estudiantes tesistas afirman que es un área que no ha sido frecuentemente estudiada en la academia, existen numerosos artículos sobre la LVA como instrumento de fomento lector, y que al leerlos, nos llevan a clasificar ­–­a grandes rasgos­­– en dos ámbitos a la LVA: uno que la releva como una estrategia pedagógica que crea espacios de integración y aprendizaje lector, y otra que la utiliza, y destaca, como una herramienta de evaluación de los aprendizajes.



Fuente: www.rif.org

En este artículo no nos centraremos en ninguno de los dos en especial, sino que más bien introduciremos el tema, que desarrollaremos en números siguientes, porque la encontramos poderosamente didáctica y de una belleza extraordinaria.

En la revista venezolana Sapiens está publicado un interesante artículo escrito por Yaritza Cova, donde describe y reflexiona en profundidad sobre la lectura en voz alta. Allí la autora la define como una actividad social que permite a través de la entonación, pronunciación, dicción, fluidez, ritmo y volumen de la voz, darle vida y significado a un texto escrito para que quien escucha pueda soñar, imaginar o exteriorizar sus emociones y sentimientos. Esta definición nos parece esencial, sobre todo porque declara que es una actividad social. Y es por eso que comenzamos este año de nuevos boletines destacando la lectura en voz alta. En vacaciones tendremos más tiempo y mejor clima para juntarnos en torno a un libro y leerlo en voz alta, a quien sea nuestro público: nuestros hijos e hijas, sus amistades, nuestros vecinos, nuestros amigos…

Leer un cuento, una historia o una anécdota escrita, en una reunión familiar para que todos se sienten y escuchen atentos es un momento comunión, de unión y de intimidad que rompe la rutina de la conversación y nos conecta con algo distinto: con el escuchar, con el imaginar, con el silencio propio.
Hace poco nos tocó presenciar una lectura en voz alta en un parque. Un matrimonio invitó a varias amistades a juntarse a escuchar una serie de cuentos cortos. Todos llevaron té y café, galletas, y cojines. Las bancas estaban allí y el escenario eran los árboles en plena estación. Fue una media hora en un tiempo paralelo, imaginando las escenas de las historias, tomando té, y riendo con las aventuras. Luego media hora más de conversa entre todos y de vuelta cada uno a sus quehaceres.

En  nuestros próximos números retomaremos este tema que da para mucho escribir. Y reiteramos nuestra invitación a organizar lecturas en voz alta, en la casa, en la montaña, en la playa, podrán disfrutar de un libro y tendrán una experiencia distinta, en un día común y corriente.

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